arriesgado repertorio

El repertorio elegido combina la música minimalista con la música nacionalista española, a la que no renunciamos. Pero ¡no cualquier música española! : La Oración del Torero, de Joaquín Turina, una obra originalmente compuesta para plectro que constituye un tour de force para cualquier cuarteto que se precie;  Mujeres de España, del mismo autor, original para piano solo y transcrita para cuarteto por Fine Plectrum. Una obra, Mujeres…, que, por su dificultad técnica y su complejidad expresiva lleva a la formación cuartetística realmente “hasta los límites de la púa”.

La parte minimalista del repertorio consta de Cinco Piezas de Yann Tiersen, el compositor francés de bandas sonoras tan célebres como AmélieGood bye, Lenin! La vida soñada de los ángeles. De hecho, una de esas cinco piezas es el Vals de Amélie. Y también un cuarteto -el Cuarteto no 1 para Plectro– de Eduardo Maestre, bandurrista de Fine Plectrum; cuarteto en tres movimientos de una dificultad extrema que, como dijo un gran guitarrista tras uno de los conciertos del grupo, “pone a prueba la resistencia física de los intérpretes”.

Fine Plectrum Cuarteto tiene una carta en la manga, en forma de bis, para terminar sus conciertos. Se trata de una versión, pasada por el tamiz minimalista, y escrita por el compositor del grupo, de uno de los éxitos comerciales más importantes de los años Setenta: En el amor, todo es empezar, de Raffaella Carrá. El público asistente no sabe lo que va a oír, y, cuando la pieza arranca, lo que se escucha es el motor minimalista que sustenta esta estética musical; pero hacia el primer tercio de la obra se descubre el famoso “Explota, explota, me expló…” de la popularísima cantante italiana, provocando en los asistentes una mezcla entre risas y estupefacción, aunque siempre es acogido con una ovación.